viernes, 13 de agosto de 2010

el cristiano y las posesiones

“Ahora pues, llevad también a cabo el hecho, para que como fue pronto el ánimo de la voluntad, así también sea en cumplirlo de lo que tenéis. Porque si primero hay la voluntad pronta, será acepta por lo que tiene, no por lo que no tiene.
Porque no digo esto para que haya para otros desahogo, y para vosotros apretura; sino para que en este tiempo, por la equidad, vuestra abundancia supla la falta de los otros, para que también la abundancia de ellos otra vez supla vuestra falta, y haya igualdad; como está escrito:
El que recogió mucho, no tuvo más; y el que poco, no tuvo menos.”
2 Corintios 8: 11-15



En el contexto de II Corintio 8, Pablo habla de una cierta ofrenda que la iglesia quiso rendirse a los hermanos y hermanas necesitados de otra provincia. Pablo aplaude su consentimiento para ser generoso, y también le hace recordar a llevar hasta el cumplimento y hacerlos su consentimiento una realidad. Es aquí donde Pablo, por el Espíritu, nos recuerda de algunos ejemplos de dar y la actitud hacia bienes materiales que los santos en el convenio viejo tenido. Pablo no establece aquí algún sistema de comunismo divino pero nos recuerda de una verdad divina: Que dentro del Pueblo de Dios que todos deben estar atentos a que todos tienen lo que es necesario para la vida antes que pensar en el juntar riquezas personales.

También, e igualmente importante, es el hecho de que Pablo coloca este argumento en la armazón de tiempo: “…en este tiempo su abundancia…otra vez [oportunidad] su abundancia suplica…” Esto indica que poseyendo simplemente cosas actualmente – fiándose de que serán necesarios "algún día" no es el espíritu de Cristo pero de temor. Bendición no es una atributo de posesión, pero de la práctica; bendición solo se encuentra en el acto de hacer algo (es un verbo!). Lo que uno hace (o no hace) con lo que uno tiene determina si es una bendición o una maldición. Yo no soy "bendecido" porque tengo muchas cosas, pero cuando yo uso activamente lo que tengo en beneficio de otros, yo soy "bendecido". Si en nuestras circunstancias presentes disfrutamos de acceso a bienes materiales que bueno: pero es para el propósito de disfrutar y beneficiar la comunidad cristiana. Si estas cosa no son cumplidos, mis posesiones dejan de ser ningún bendición, mas bien un peso y el signo de la deslealtad a la fe:

“A los ricos en este mundo, enséñales que no sean altaneros ni pongan su
esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en Dios, el cual nos da abundantemente todas las cosas para que las disfrutemos. Enséñales que hagan bien, que sean ricos en buenas obras,
generosos y prontos a compartir, acumulando para sí el tesoro de un buen fundamento para el futuro, para que puedan echar mano de lo que en verdad es vida”
I Timoteo 6: 17 - 19

martes, 15 de junio de 2010

Una Perspectiva del Evangelismo

Evangelismo es una palabra común en el cristianismo, y si pregunta a diez personas diferentes lo que exactamente es y cómo uno debe ir haciéndolo, probablemente recibiera diez respuestas diferentes. Por supuesto encontrará mucho sentido común también, pero encontrará que hay muchas maneras diferentes en su practica: "Evangelismo personal, evangelismo de calle, teatro evangelismo," etc., etc., etc. La mayor parte de éstos son para el propósito de traer a individuos a una "relación personal" con Jesucristo; para conseguir la salvación personal. Pero un aspecto de la imagen bíblica de evangelismo que ha sido marginado en gran parte en nuestro propio día y cultura es este: el evangelio produce la materialización de una enteramente nueva clase de personas : El Pueblo de Dios (Efesios 2: 15). Cuando alguien dice "sí" a Jesús, ellos llegan a ser partes de la familia de la fe y progenitura de Abraham (Gálatas 3:29); un pueblo marcado no por distintivas terrenales, pero según quien es su Padre (Juan 1: 12-13).
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Esta familia formada por el evangelio es también y a la vez una familia formado por la cruz. Su génesis es la Cruz de Cristo (Gálatas 6: 14-16), y cada reunión local es una extensión de ese principio y es por naturaleza evangelistica. Eso es, el evangelismo no es tanta una actividad de la iglesia como es la identidad corporativa de los que conocen a Cristo; los que han recibido las buenas noticias de Jesús que anula las cosas que mantuvo a hombres en contenciones el uno con el otro (Efesios 2: 14-16; Gálatas 3:28; Colosenses 3:11; etc.). Y la única manera de llegar a esta unidad es por la Cruz, por la sangre de Cristo (Colosenses 1:20). Siempre cuando cristianos en una cierta ubicación vivan y trabajen con un reconocimiento de la Cruz hay la familia de verdad (la familia no sin problemas, pero la familia en un ambiente donde asuntos pueden ser trabajados; Matthew 18, por ejemplo), y sólo entonces podemos decir que una persona o un pueblo ha sido "evangelizado"; alcanzado con las buenas nuevas. El evangelismo no es una tema de campañas, ni al instituir reuniones regulares, ni la institución de unos ritos – el evangelio es que Un Hombre Nuevo ha aparecido en la tierra (Efesios 2:15).
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Lo que nosotros hemos visto y hemos oído por estas líneas en nuestro trabajo en Perú es lo que trataremos de expandir en nuestro trabajo en todos partes donde nos encontramos. En cortas palabras, La familia espiritual es formada por la cruz – no por la experiencia individual, ni los credos de denominaciones, ni la tradición, ni ningun otro distinctiva. Esas cosas son aspectos especiales de la vida cristiana compartida entre algunos - y tienen su valor mientras no contradicen la Cruz y su trabajo de evangelizar (formar el Hombre Nuevo).
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Ahora, ?como esta perspectiva informa nuestra enseñanza? No pienso que no es muy lejos de la verdad decir que la mayoría de las predicas y las materiales del evangelismo moderno tratan con el tema en términos del estado del hombre pero en términos del propósito del hombre. Y cuando hablamos del propósito de hombre es generalmente con términos abstractos e usando lenguaje conceptual – frases como "el hombre existe para la gloria de Dios". Esa declaración es verdad, pero esta frase no me indica que es esta gloria. La Biblia, sin embargo, no explica las cosas tan etéreamente; en términos bien relevantes al propósito del hombre, nos habla concretamente: "Sea fructífero…multiplica…llena la tierra, sujétala…ejerce dominio…" (Génesis 1:28). En sus términos más anchos este el propósito de hombre y cómo glorifica a Dios: Llenar la tierra con progenitura hecho en la imagen de Dios mientras se ocupa en mantener, proteger, y cultivar la tierra. A pesar de todo el caos que el pecado ha introducido en la creación de Dios, el propósito del hombre nunca ha cambiado, y mucho menos con la apariencia y revelación de Dios en Cristo, el Ultimo Adam (I Corintios 15:45), y la comisión de Jesús a su familia apostólica: "Toda autoridad en el cielo y en la tierra me es dado…por lo tanto andan…enseñando/haciendo discípulos…bautizando…” (Efesios 2:19 - 20; Matthew 28: ¡18 – 20)!
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Y por supuesto el estado del hombre tiene que ser tratado primero porque en este estado pecaminoso el hombre es incapaz de cumplir la labor para cual fue creado por Dios, es decir, su propósito. Pero somos desleales al mensaje bíblico cuando nuestro objetivo final es redimir una condición antes que restaurar un propósito. El hombre redimido encuentra un vacío increíblemente poderoso en su vida cuando el aspecto de propósito no es incluido como parte del paquete de Jesús y la salvación. Este vacío será llenado de toda clase de yugos religiosas, una vista moralista de la vida (legalismo), y de la ceguera espiritual, hasta que el propósito del hombre es restablecido en la mente y vida de uno. En el entretanto los propósitos de Dios continúan incumplido, a la frustración del hombre y los gemidos de creación continúan (Romanos 8:22).

martes, 4 de mayo de 2010

El Fondo De La Koinonia

Uno de las descripciones más hermosas e inspiradoras de lo que es la comunión de la familia cristiana se puede encontrar en Hechos 2: 42 – 47:

"Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración. Sobrevino temor a toda persona; y muchos prodigios y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; vendían todas sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno. Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos.”


Estos versículos frecuentemente son tenidos en alto estima como el ejemplo de la práctica cristiana – algo para modelar y un ideal para lograr. Otros ven esto como simplemente el nacimiento de la iglesia, una cuenta de las etapas tempranas de la eclesiología (el significado de la iglesia) que naturalmente, con el paso de tiempo, son reemplazadas por formas más estructuradas de la política de la iglesia y arreglos organizativos. Estos progresivos dirían algo conforme a: "Estos versos nos muestran la iglesia en su infancia, y los aparentemente disonante modelos modernos no son los productos de una falte de respaldo bíblico, pero simplemente han cambiado según los tiempos – y además el asunto de eclesiología es un tema que para Jesús (y aunque sea así para los teólogos, no es correcto decir esto en cuanto a Jesús!) no es tan importante (en comparación con cosas como la Trinidad, los medios de gracia, y de la orden de salvación)."

Esto es debido en gran parte a los últimos dos mil años (por ahí) de ver la eclesiología (el significado de la iglesia) como un apéndice a la teología y no tan importante en comparación con, por ejemplo, las doctrinas como “la humanidad y la divinidad de Jesús, los atributos de Dios, la justificación por fe e/o obras, etc.” Esta vista marginada de la importancia de la naturaleza y la estructura de la iglesia no ha tenido tan desapasionado efecto en la iglesia como muchos hoy asumen (y por esto seguimos repitiendo las mismas errores en nuestros tratos con la iglesia); mas bien han dejado la iglesia abierto a toda clase de influencia cultural cuales han quitado de ella su poder y la ha dejado incapaz de pensar bíblicamente acerca de sus propósitos eternos, y mucho menos de producir una experiencia semejante a eso de Hechos 2.

Mas los hinchas de un Cristianismo basado en esta experiencia de Hechos 2 responderían: “¡Amén! Y que retomamos esta visión y practica tan rica y hermosa que nos ha sido robado por los profesionales y religiosos!” ¡'Permítanos ser libres de estas estructuras y jerárquicas y las doctrinas de hombres que han convertido la iglesia en más una institución y un negocio religioso que un Cuerpo sometido al Mesías Vivo! ¡Permítanos hacer Hechos 2!' Y está aquí mismo, en la idea que para producir resultados semejantes a Hechos 2 debemos hacer las cosas descritas allí; cosas como tener todas las cosas comunes, compartir el pan cada día, vivir una realidad de amor al prójimo, etc. Pero es justamente aquí donde muchos de nosotros llegamos a ser desilusionados, desanimados, o peor - categóricamente amargados; acabando en peor estado de cuando comenzamos este viaje hacia la koinonia.

¡Pero no hay porque rendir! – solamente cambiamos la perspectiva; alzando los ojos poco mas allá que este contexto pequeño. Tenemos que hacer primero la pregunta, ¿"Que sucedió para causar estas personas – la mayoría quienes eran desconocidos los unos a los otros - reaccionar de esta manera"? ¿"Vinieron ellos a Jerusalén, al tiempo de la fiesta judía de shavuot, esperando que esto iba suceder, o intervino algo más, un acontecimiento divino, en el medio de su ritual"? Estos fueron judíos, judíos devotos (Hechos 2,5), que se conformaban con fidelidad a las leyes festivales de Yahvé. Todas las cosas extrañas que ocurrían, y los signos y las maravillas realizados por los apóstoles, fueron interpretados por la predica de Pedro:
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"Y sucederá que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo" (Hechos 2,21, citando Joel 2,32, donde el Señor es Yahvé),
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y específicamente su resumen de estos acontecimientos con la declaración:

"Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificaron, Dios le ha hecho Señor y Cristo. " (Hechos 2,36).
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¡Creyeron que Yahvé estaba en medio suyo, que la nueva era de Isaías 11 – en algunas maneras extrañas e inesperadas y sin una comprensión plena - había venido; ¿y que importancia tiene propiedades cuando la nueva creación ha amanecido?; la creación entera está a punto de experimentar la gran redistribución de la tierra; el manso está en el umbral de heredar la tierra! No es, por supuesto, el socialismo divino, pero si un reconocimiento, si el reino ha venido, entonces éstos son mis hermanos, y mis esperanzas en significado cultural y personal se secan a nada mientras la tierra entera empieza a ser llenada del conocimiento de Yahvé en los santos (Isaías 11,9, ¡pero lee el contexto entero; es tan rico!). Fueron agobiados con asombro, y mientras esperaban que el cordero iba convivir con el león (Isaías 11,6), había bocas que alimentar, personas (mejor dicho, hermanos) para albergar, y necesidades que cubrir.
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Había, probablemente, la esperanza entre muchos asistiendo la fiesta que el nube de la Presencia iba descender en el Templo en cualquier momento (así como se hizo en los días de Salomón; I Reyes 8,10). Las implicaciones de lo que acaba de suceder iba necesitar tiempo de trabajar su significado, pero lo que quedo claro es que el reino de David había sido restaurado (Samuel II 7) y la edad de la restitución de la tierra había empezado con el dar del Espíritu a la Asamblea del Mesías (Joel 2). El Nuevo Convenio con Israel había sido ratificado (Jeremías 31) y la antigua promesa de Abraham se hizo realidad en el presente (Génesis 12). ¡La Pascua había llevado el Nuevo Éxodo a su determinado cumplimento en Pentecostés (Lucas 22)! ¡Imagínese las conversaciones! -

jueves, 25 de marzo de 2010

Pautas Adicionales Para El Estudio

Leer el contexto, buscando signos que indican cual es el mensaje. Recuerda: la teología no existe fuera de un contexto histórico: ¿quien esta escribiendo?, ¿a quienes esta escribiendo?, ¿hay indicios porque esta escribiendo?, etc..

Hay dos clases de contextos: dictámenes y descriptivos. Dictamines hace referencia a textos que demanda cierta respuesta o acción como resultado. Descriptivos narran lo que sucedió en una circunstancia o acontecimiento. Los dictámenes pueden proveer aplicaciones generales para los cristianos de todos los siglos. Aun entre textos descriptivos se puede encontrar implícitamente preceptos para la práctica cristiana, desde las circunstancias que han originado estos textos descriptivos.

Investigue si las palabras claves en un texto contienen precedentes en los libros de la ley y/o las profetas, etc. Recuerda: todos los autores de los libros nuevo testamentarios (menos Lucas y Hechos) son judíos ensenados en las escrituras de los judíos con mentalidad hebrea. Este paso requiere más tiempo y ayuda de diccionarios y otros recursos bíblicos.

lunes, 1 de marzo de 2010

La Confesion Cristiana

“Vamos nosotros también para morir con El” (Juan 11:16)

Creo que la relación de Tomas con Jesús fue verdadera, aunque faltando una comprensión completa de la misión de Jesús al entrar en el mundo. Hasta este punto en el evangelio de Juan, Jesús ha hecho muchos señales que confirman a la mente judía Su rol mesiánico, pero entre los judíos había una gran variedad de comprensión en cuanta a que exactamente era la misión del Mesías. Algún pensamiento era que él venía a liberar la nación de Roma, otros creyeron en un Mesías que gobernaría, se moriría, y entonces sería resucitado cuando Yahvé recrea el universo (y quizá esto fue lo que Tomas entendió) pero esta vista particular no vio al Mesías como Uno con el Padre, con Yahvé, sino como su agente divinamente escogido para guiar el pueblo.

Tomas probablemente creyó en la resurrección, pero en él probablemente todavía mantuvo algunas esperanzas nacionalistas en su comprensión - no reconociendo que lo que el Mesías iba a hacer - resurrección - fue de confirmar su papel como Rey - y no sobre Israel sólo, sino también sobre todo el orden creada por Yahvé. Otra vez, la resurrección en si mismo no fue una idea tan improbable para muchos de los Judíos, pero Jesús estiró radicalmente el concepto mucho más allá de lo que fue la esperanza típica de los Judíos. Por tanto, Tomas probablemente pensaba que este morir con Jesús compartía en Su papel mesiánico - que es verdad, pero no el significado pleno.

La lección para el Cristiano evangélico del siglo 21 es reconocer que, aunque la declaración de Tomas falto un entendimiento pleno era sincero y es aquí, en esta declaración “vamos y morimos con el” donde el cristianismo verdadero comienza. No hay otro credo, otra confesión más poderosa. Nuestro entendimiento de Jesús quizás no es completo, pero si no hay este sentir de abandonar todo para El nada que sigue después tiene valor alguno.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

El Tiempo, La Biblia, Y La Esperanza Cristiana

Es imposible para nosotros llegar a una comprensión correcta de los pensamientos y enseñazas de Jesús si no apreciaríamos cómo él y sus contemporáneos sentían acerca del tiempo. El descuido y malentendido de este concepto importante de tiempo por muchos teólogos nos ha llevado a disputas interminables y problemas insolubles – tratando de responder a asuntos que las escrituras no surgen. Por ejemplo, la pregunta de si Jesús pensó del "reino" como presente o futuro o ambos, y si, entonces, cómo él relacionó el presente y el futuro "reino," es un problema totalmente artificial creado por el trato de interpretar las palabras de Jesús por conceptos modernos y occidentales de tiempo. Las discusiones interminables acerca de escatología – “los fines de los tiempos” – son producto moderno de haber faltado entender el concepto bíblico de tiempo. ¡Y si no hacemos las preguntas correctas es cierto que no vamos a llegar a las respuestas correctas!



La manera moderna de pensar en el tiempo es definido por el uso de medios como el reloj, calendario y agenda. Bueno, el uso de esos medios no es malo, pero equivocamos utilizándolos como nuestro “filtro” cuando tratamos de entender el lenguaje bíblico acerca de tiempo. Para el lector/interprete del siglo veinte-uno el tiempo es nada más que un medio usado para marcar el suceso de acontecimientos secuénciales. Esta perspectiva vale el tiempo por la cantidad de eventos que contiene.

En el español moderno hay palabras que contiene mas el sentido de tiempo en el hebreo: era, sazón, temporada.

Hoy en día es la norma pensar en el tiempo como ese simple marcador de acontecimientos esperando de ser llenado con los datos que viene. Pero la mentalidad hebrea – la cual utilizo Dios para hablar a Su Pueblo - habla del tiempo mas como una calidad. Esto es claramente expresado en el famoso pasaje de Eclesiastés: “A todo hay una temporada, y un tiempo a cada propósito bajo el cielo". (3:1).

Para el Pueblo de Dios los hebreos, al entender los tiempos no era un asunto de saber las fechas sino el saber de que clase de tiempo era. ¿Fue un tiempo para lágrimas o un tiempo para la risa, un tiempo para la guerra o un tiempo para la paz? Al no entender correctamente el tiempo en que uno esta viviendo pude tener resultados fatales. Un ejemplo absurdo – el sembrar cuando era tiempo de cosechar significa que su tiempo ha pasado, y lo que le espera era escasez y hambre. El tiempo fue la calidad o sazón definido por sus acontecimientos (si había guerra, era tiempo de guerra, si no había guerra, era tiempo de paz, etc.).

Aun hoy hablamos con este mismo sentido de tiempos buenos, tiempos malos, tiempos duros, etc., – aunque sea inconscientemente. Muchas usan la palabra “pos-moderno” para referir a la era en que vivimos, y aquellos que eran jóvenes en los 1980’s como generación X (por un supuesto falta de identidad). Aquí tiempo no es una medida más, es la calidad de lo que sucede, la calidad de la experiencia de una persona o un grupo de personas.

Ahora hablamos de dos preexpectativas de la historia: uno moderno, otro hebreo. Para la mente moderna estamos sentados sobre una larga línea imaginaria con el pasado detrás y el futuro adelante de nosotros. La mente hebrea no fijo en la persona y su relación a la línea de historia, sino en el acontecimiento, los lugares y los tiempos y vieron con muy poco enteres en conceptos como futuro y pasado. Lo importante era el acontecimiento, no cuando ocurro. Con esta mentalidad el hebreo podría participar con sus antepasados en el compartir, por el ejemplo, la historia de la Creación, las fiestas de Israel, el Éxodo (en la pascua), etc. Los lugares como Jerusalén, Sinai, Betel y lo que aconteció allí era el punto fijo, cual cualquiera judío podría compartir. El individuo viajó por nuestro pasado estos puntos fijos.

Sus antepasados habían estado allí antes ellos y habían ido delante de ellos. Los que les siguen siguen tras de ellos. Cuándo individuos alcanzan un punto fijo, por ejemplo el festival de Pascua, ellos llegan a ser en un sentido contemporáneo con sus antepasados y su descendientes que han pasado o pasarán por el mismo tiempo. Esto es la calidad del acontecimiento, el tiempo. El antepasado del individuo y sus descendientes comparten la misma clase de tiempo, aun que sean muchos años que intervengan entre ellos.

Para el hebreo, la naturaleza del tiempo presente toma su sentido desde los actos antecedentes de Dios (el Éxodo, por ejemplo). Es decir, el Éxodo no era simplemente pensado como un acto de Dios en el pasado (cantidad) sino un acto de Dios cual el hebreo contemporáneo puede compartir (calidad). ¡Para un hebreo de los días de Jesús, por ejemplo, el celebrar la Pascua era compartir el tiempo de los hijos de Abraham cuando estaban por ser librado de la esclavitud de Egipto!

Lo que hemos hablado hasta ahora es de la relación del la historia pasada y el tiempo. Ahora pasamos a la relación de la historia futuro y el tiempo. Esta es especialmente la tarea de los profetas entre Israel. Su tarea era decir al pueblo contemporáneo el significado del tiempo particular en el que ellos vivieron en vista de un nuevo acto divino que estuvo a punto de acontecer. Esto les metió en muchas problemas con las autoridades entre el pueblo por haber parecido ser contrario a lo que Dios había dicho y establecido en el pasado. La seguridad que trajo el pasado fue desafiado cuando encontraron que sus circunstancias actuales ya no pudieron ser comprendido por lo que había sucedido en el pasado y por lo tanto los profetas obligan a las personas olvidarse del pasado, y fijar en una futura nueva. Entonces ellos "cambia la base de la salvación a una acción futura de Dios".

Este futuro acontecimiento inminente califica y determina el tiempo presente, da significando a toda la vida y ordena la ética, moral, y actividad en el presente. El acontecimiento futuro es por lo tanto decisivo, definitivo y final – es el eschaton, o último acontecimiento, en la relación al tiempo presente. Y por esto, define el presente.

Este acto futuro de Dios siempre fue visto por los profetas como un evento completamente nuevo y sin antecedente. Representa una interrupción con el pasado que rompe completamente con el pasado que no puede ser comprendido como una continuación de lo que fue antes. Es decir, no tiene continuidad calidad con lo que ha sucedido antes. Será una calidad de tiempo nuevo, no una nueva medida de tiempo. Aquí es donde muchos se equivocan, pensando que conceptos como “eternidad” significan una calidad de tiempo que existe más allá de la historia. Pero hacer esto es confundir dos conceptos muy diferentes de tiempo. Además si el tiempo presente es enteramente determinado y calificado por este nuevo acto de Dios, entonces el tiempo presente mismo es un tiempo totalmente nuevo, una nueva era.

Es este que permite al profeta prever el futuro en el presente. El acontecimiento futuro de última importancia, debe ser discernido desde el horizonte de la historia de mundo; es decir, los signos de los tiempos. Los profetas fueron inspirados a expresar la voluntad de Dios para su tiempo mediante los signos de su tiempo. Fue esta poder ver tras la atmósfera de sus tiempos que hizo a una persona un profeta.

El mensaje de un profeta nunca es, por lo tanto, un mensaje eterno basado en conceptos eternos. Es una palabra particular predicado a unas personas particulares en una situación especifica acerca del significado de su tiempo y acerca de lo que ellos deben o no deben estar haciendo allí y entonces. Las generaciones posteriores pueden ser guiadas por un profeta que habló siglos antes sólo hasta en medida de que ellos se les encuentran en un tiempo semejante a lo del profeta, y así podemos decir que son contemporáneos del profeta. Mucho del valor y la eficacia del mensaje del profeta es derivado de la relación del mensaje a un tiempo particular. La idea que un mensaje o enseñanza tiene mas valor si toca temas eternos es una noción completamente Occidental basada sobre un concepto Occidental de tiempo.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Dios en el Siglo 21 y Jesus en el Siglo 1 - Uno Mismo?

Hemos vivido tantos siglos separados de los tiempos cuando fueron escritos los evangelios que hemos perdido el significado de quien Jesus proclamo que era. En su lugar hemos creado un concepto de Dios cual es formado mas por la tradición que la historia y revelacion biblica. Y es la norma hoy - aun que sea inconcientamente - al pensar en Jesus por conceptos teologicos en lugar de conceptos biblicos.


Es decir, Jesus no vino para entregarnos teologia ortodoxo acerca de Dios según las categorías creados por la iglesia; por ejemplo la trinidad o la divinidad de Jesus. Claro que creemos en ambos, pero el Nuevo Testamento no fue escrito para darnos textos desde los cuales podriamos crear estas categorías, y después leer los relatos de Jesus con estas categorías en mente. Lo peligroso es que no percibimos las “cajas” teologicas cuales hemos recibido, y con las cuales leemos las escrituras. Comenzamos “pensar” según las normas del cristianismo desde nuestro primer contacto con su ambiente: en la forma que predicamos el evangelio, como ensenamos principios del cristianismo, y como organizamos las iglesias, y como percibimos su liderazgo, etc.


Pero al leer los evangelios asi es leerlo en una forma que quita el sentido sencillo de los pasajes biblicas y importa un significado no comun al mensaje de Jesus para respaldar nuestras creencias, o "cajas." Mas bien, nuestro labor hoy deber ser de retomar - desde la perspectiva de las escrituras – el significado y aplicación de la persona y obra de Jesus, porque en Su persona encontramos quien es el Dios verdadero. Nuestro pregunta entonces debe ser, Quien es Jesus segun El?


Quien era (y ese)? Un hombre nacido en un aldea de la tierra de Israel, con una vision de ser ambos mensaje y mensajero de la llegada del Dios de Israel, Yaveh, a su Pueblo, para juzgar and redimir – juzgar el sistema religiosa y politica corumpida (y establecer una nueva), y redimir todos aquellos cuales pusieron fe en su confession de ser Rey y Juez. Al morir a manos de un imperio humano, resucito desde entre los muertos para ser recibida por Su Padre, y compartir Su trono para todos los siglos.

Esto es solo el comienzo, pero define todo lo que lo sigue. Al entender la mision de Jesus podemos estar conscientes de que podemos esperar de El, ahora y a su regreso a la tierra.

jueves, 29 de mayo de 2008

COSAS EL CRISTIANO DEBE SABER

Por definición un Cristiano es uno/a que cree en Jesús el Cristo. Pero hay muchas religiones que confiesan que creen en Jesús. La pregunta entonces, es, en que Jesús creen? Muchos limitan a Jesús ser simplemente un Sanador, un Compañero, o un Salvador y allí queda.

Pero la Biblia nos dice que Jesús, el cual nació en Nazaret de la tierra de los judíos, es mas que simplemente uno que vino, murió, y resucitó, para perdonar nuestros pecados personales e invitarnos a una relación privada e individualista con él. El Jesús revelado en la Biblia, primero, es Rey, y por ser rey tiene autoridad sobre toda su creación (incluyendo el poder salvar). Un cristiano entonces es aquel que se somete a la autoridad de su Rey y ejercita la autoridad sobre la creación que le fue dada desde el principio Génesis. 1:27-28:
“Y creó Dios al hombre a su imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo, Dios y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread sobre los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”

Ser cristiano no es una postura, o un código moral para cumplir – sino más bien es revelar la naturaleza divina de Jesús en nosotros. Y esta naturaleza divina se manifiesta en el poder señorear. Y El Reino de Dios es el ambiente donde vive un cristiano. Su reino está aquí y ahora. Marcos 1:14-15:
“Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios; diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.”

y Colosenses 1:13:
“el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,”

El ambiente del reino es ejercer la autoridad y señorío sobre la creación. Vivimos en días cuando la autoridad de Jesús puede ser negada por los seres humanos. Es decir que durante esta temporada la autoridad de Jesús es recibida por nuestra aceptación voluntaria. Pero viene un día cuando todos se sujetarán a su reino. Su poder será irresistible. Filipenses 2:9-11:
“Por lo cual Dios también exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”

Y en el mundo los cristianos tenemos derecho a ejercitar autoridad sobre todo lo que se opone a la voluntad de Dios, incluido el pecado, porque de eso se trata el señorear, dominar, no rendir nuestra posibilidad a dominar el pecado Génesis. 4:7:
“Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él”

Porque el pecado no es simplemente un hecho malo. La Biblia dice que es un poder que induce a las personas a cometer algo malo., Romanos 6:12 y 14:
“No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias” “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.”

Querido lector, si esas palabras han encontrado espacio en tu corazón, pido que repitas esta oración conmigo:

“Jesús, reconozco que soy un pecador, vengo a ti arrepentido y te acepto como mi Señor y Salvador, y se que esta oración no significa nada si no hay un cambio de corazón, si no comienzo a vivir bajo tu benigna autoridad porque la salvación no es producto de ritos, tradición, ni voluntad humana, sino más bien producto del Espíritu de Dios, Gracias y Amén.”

Para contactarnos, y poder dar tu comentario, por favor ingresa a nuestra página web:cosasnuevascosasviejas.blogspot.com

lunes, 10 de marzo de 2008

Partícipes de la Naturaleza Divina

Como dice en 2P 1:3-8, en Cristo somos partícipes de la Naturaleza Divina, esa es una de nuestras labores en nuestro diario y cotidiano día, estamos en Jesús por tanto tenemos vida y sólo en El, podemos revelar al mundo esta naturaleza de fe, virtud, conocimiento, piedad, afecto fraternal, AMOR.
No necesitamos un gran ministerio, con grandes recursos para llegar al hermano que tenemos al lado e invitarlo y traerlo al REINO, con nuestro testimonio vivo, que revela por Jesús esta NATURALEZA DIVINA, quizás despertaremos en su corazón la necesidad de vivir en El también.
No necesitamos dejar nuestros trabajos (si ese no es el llamado del Señor) y obtener una jerarquía dentro de la comunidad para trabajar para el Señor, todos estamos llamados a vivir y trabajar para El las 24 horas del día, desde el lugar que nos haya tocado vivir o estar, con nuestro testimonio vivo. Sólo así seremos fructiferos.

viernes, 22 de febrero de 2008

Que pensamos que es Iglesia?

Cuando hablamos de Iglesia y cerramos los ojos la primera imagen que la mayoría tenemos es una construcción grande con una cruz en la fachada, pero esto es correcto??
Luego cuando debemos contestar a la pregunta Qué es Iglesia?, solemos responder Iglesia somos todos, o nosotros.
Entonces se manifiesta un conflicto entre lo que pensamos y lo que decimos; si ha surgido en ti esa inquietud, busca que dice la Palabra de Dios, es allí donde encontraremos la Verdad.
Por ej.:
Mt. 16.18 "...sobre esta roca edificaré mi Iglesia..."
Lo primero que encuentro aquí entonces destruye aquella imagen material que tuve en mi mente, porque entonces la Iglesia no puede estar construida por manos humanas, dice la Palabra que Jesús edifica, (que en la lengua original significa construir) su Iglesia y esta Iglesia está construida sobre una roca (un fundamento estable, fuerte difícil de derrumbar).

Y en Hch. 12.5 ".....pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él”, acaso una construcción puede orar??, noooo, entonces podemos asegurar que SI la Iglesia somos nosotros, edificada por Jesús, por eso necesitamos su presencia para ser Iglesia, en Mt. 18:20 “porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Esto es muy rico, vemos que no estamos limitados a un local grande, pequeño, lugar específico, y mucho menos un día de la semana, para ser Iglesia lo único que limita para ser o no Iglesia es la presencia de Dios, preguntémonos donde yo me reúno con mis hermanos hay presencia de Dios, realmente puedo experimentar y disfrutar la presencia del Señor????,
Hermanos entonces antes de buscar un local grande y bien decorado, antes de exigir que haya mas miembros en el local, primero es buscar su presencia y la unidad en El y así entonces seremos Iglesia en nuestra casa, en el parque, en la combi, el lunes, miércoles, etc. siempre, sin límites de espacio ni tiempo, con una sola condición “…dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo”; creo que esa es la Iglesia que Jesús edifica, Ef. 4.4 “un sólo cuerpo y un sólo Espíritu …”

jueves, 21 de febrero de 2008

El Poder Del Reconicimiento

En la vida cristiana practicada entre la esfera del reino de Dios, perdimos las estructura que en los sistemas religiosos nos libro de la necesidad de depender del Espiritu Santo. Entonces, cuando hablamos de la estructura del reino de Dios (y claro que hay!), uno de las perspectivas que debemos tomar es el reconicimiento de los dones entre el cuerpo de Cristo. Es decir, en una denominacion, uno no necesita discernir si uno tiene don de pastor, solamente necesita obedecer aquella que ocupe el puesto de pastor. Mas en el reino de Dios, los dones que Cristo ha dado a su cuerpo son reconocidos, no impuestos - y su autoridad tiene limites. Este nivel de liderazgo es personal y relacional y poderoso. En Mateo 10.40 y 41, Jesus hablo de este principio cuando dijo, "El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá. Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa." Aqui vemos claramente que el don, o oficio, de uno, transmite ciertas beneficios (y responsabilidades, cual tema vamos a tocar poco mas tarde!) a cuales les reciben. Tambien, en el caso de Pablo, el apostol a las naciones no judias, el reconocia que su autoridad tenia limites. Pablo, defendiendo su apostolado a la iglesia de Corintio, confeso que aunque no tuvo derecho reclamar su autoridad entre ellos, no tuvo autoridad en las iglesias que no planto o no fue recibido con autoridad apostolica (por ejemplo, la iglesia de Antioquia, cuando el era simplemente reconocido como maestro y profeta). 1 Corintios 9.1, 2 dice: "¿No soy apóstol? ¿No soy libre? ¿No he visto a Jesús el Señor nuestro? ¿No sois vosotros mi obra en el Señor? Si para otros no soy apóstol, para vosotros ciertamente lo soy; porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor." En resumen, entre La Iglesia de Jesucristo, los beneficios de su gracia son repartidas a todos, pero disfrutados por aquellos que reconocen - entre si mismo y entre los hermanos - los dones que Jesus ha puesto para edificacion mutua. No hay este sentir de servidumbre a un oficio o titulo, sino el de sumision voluntaria al plan de Dios en cuanto a como edificar Su iglesia. Hasta pronto...

miércoles, 30 de enero de 2008

ATENTOS A DIOS

Tu y yo vivimos en días de muchos cambios y de mucha transición en la forma que actúa y esta organizada la Iglesia de Jesús a un nivel internacional y local, vivimos en días cuando Dios, por revelación, esta restaurando el fundamento de la vida y misión de la Iglesia. Las grandes organizaciones y denominaciones cristianas protestantes están pasando por tiempos en que sus fundamentos están siendo probados por Jesús. Por muchos años, la vocación de la Iglesia ha sido dictada por los hombres, sus imaginaciones y métodos.

Pero al comienzo del siglo XXI hay un despertar en los corazones de muchos cristianos de diferentes países, culturas y lenguajes que están llamados a una intimidad con Jesús, una vida en comunidad sincera y una labor –no simplemente abrir mas iglesias locales- sino de extender el Reino de Dios “en la tierra así como está en los Cielos”
Hay mucho más que decir y lo diremos pero más tarde.!

Bendiciones

COMUNIDAD CRISTIANA II

En la comunidad del Espíritu la Palabra de Dios es la última autoridad; en la comunidad humana, junto con la Palabra, el hombre que es donado con poderes excepcionales, con la experiencia, y con las capacidades carismáticas y sugestivas, gobierna; atando a los otros a sí mismos. En la comunidad cristiana todo poder, honor, y el dominio son rendidos al Espíritu Santo. En la comunidad humana el poder y la influencia personal se buscan y son cultivadas. En cuanto a éstos hombres devotos, de verdad ellos ejercitan sus poderes con la intención de servir a dios, pero la realidad es que neutralizan la acción del Espíritu Santo. En la práctica el ser humano es el único que es operativo aquí. En el reino espiritual el Espíritu gobierna; en la comunidad humana, las técnicas y los métodos psicológicos gobiernan. La comunión espiritual es marcada por su transparencia, su sentir sobrenatural, y el amor sincero y no fingido que se extiende hacia los hermanos; el servicio de un hermano es sencillo y humilde. En la comunión humana la manipulación psicológica y el ejercicio de habilidades con intereses–reina, el motivo de servicio consiste en buscar ventajas y beneficios que se pueden obtener de un hermano.

Quizás la diferencia entre lo espiritual y la realidad humana se puede hacer muy clara en la siguiente observación: Dentro de la comunidad espiritual nunca hay, de ninguna manera, cualquier relación "inmediata" (I Tim. 2:5) de uno con otro, mientras que la comunidad humana expresa un deseo profundo, elemental y carnal para la comunión, para el contacto inmediato con otras almas humanas – la “necesidad” de recibir de otro.

Aquí es donde la persona humanamente fuerte está en su ambiente, asegurando para él mismo la admiración, el amor -o el temor-, del débil. En esta relación, los lazos familiares, las sugerencias, y los bonos (Mt.6:24) son todo, y en la comunidad inmediata de las almas se refleja la imagen retorcida de todo lo que fue originalmente la comunidad mediada por Cristo (Gen. 1:27,28). En el principio el hombre fue creado para señorear la creación, en la comunidad trastornada necesitamos gobernar unos a otros. Esto es lo que empuja la comunión humana – la necesidad de controlar.

En esta comunión uno deja de ser mientras que el otro domina y dirige. Entre la comunión humana en todas sus formas aparece el abuso, inconsciente o concientemente de aquellos con personalidad fuerte con fines personales de influenciar profundamente en otro individuo o una comunidad entera. Aquí una alma opera directamente sobre otra alma. El débil ha sido vencido por el fuerte; la resistencia del débil se ha quebrantado bajo la influencia de otra persona. El ha sido abrumado, pero no convencido; ha rendido su ser , mas su sujeción es de fuerza y no de voluntad. Esto llega a ser evidente tan pronto cuando la personalidad fuerte demanda que él débil tome la iniciativa en realizar la voluntad del fuerte por él mismo, independientemente de la persona a quien él esta atado, su “líder”. Aquí está donde la persona humanamente convertida hace evidente que su conversión era producto, no del Espíritu Santo, sino del hombre, y por lo tanto no tiene estabilidad “siempre está buscando una personalidad fuerte que lo dirija”.

COMUNIDAD CRISTIANA I

La comunión cristiana no es un ideal que debemos alcanzar; más bien es una realidad creada por Dios en Cristo (Ef. 2:13-15). Por medio de El podemos participar en la comunión con Dios y unos con otros (I Juan 1: 5-7).
Porque la comunidad cristiana es fundada únicamente en Jesucristo, su naturaleza es espiritual y no terrenal. En esto la Comunidad Cristiana difiere absolutamente de todas las otras comunidades. La comunión espiritual es creada sólo por el Espíritu Santo, que pone a Jesucristo en los corazones como Señor y Salvador (Efesios 4: 3-7).
La comunión terrenal tiene como fuente los impulsos y necesidades naturales, y esta controlada por los poderes y capacidades del espíritu humano.

La base de toda comunión real y espiritual entre los seres humanos es la Palabra de Dios manifestada en Jesucristo (Juan 1: 1,4,9). La base de toda comunión humana está en los deseos ocultos y trastornados del corazón humano (Jeremías 17:9,10; Juan 3: 19; Romanos 3: 10-12; Efesios 2:3). La base de la comunidad cristiana es la verdad; la base de la comunidad humana es la acción y el impulso humano, el deseo de poder, a veces vestido de una piedad ferviente y religiosa, un “celo de Dios, mas no conforme á ciencia” sino conforme a la ignorancia (Romanos 10:2,3).
La esencia de la comunidad del Espíritu es luz, por que "Dios es luz y en El no hay oscuridad" (I Juan 1: 5) y "si andamos en la luz, como El está en la luz, nosotros tenemos la confraternidad uno con otro" (1:7). La comunidad del Espíritu es la confraternidad de los que son llamados por Cristo; en ella arde el amor del servicio fraternal (Galatas 5:14; I Pedro 1: 22).
En la comunidad humana mora el impulso de saciar la necesidad del alma por otros medios que no son de Cristo; no amando unos a otros sino sujetando al hermano humilde para lograr fines humanos.

martes, 29 de enero de 2008

SUGERENCIAS PARA LEER EL NT


En nuestros dias es comun considerar al NT como una rompecabeza inspirado por Dios cuyo significado tiene poco que ver con la intención que tuvieron sus autores del primer siglo y mucho que hacer en cuanto a como unos grupos contemporáneos se han acostumbrado a “descubrir” en él un llamado particular a un cierto estilo de vida religioso o práctica eclesiástica. La tendencia es utilizar el NT como un libro devocional, leerlo para oración pública, etc, pero no es un libro estudiado para y por si mismo. Esta cayendo mas de moda tratar con el NT como un recurso mas para la iglesia evangelica del siglo XXI, y no el fundamento de su fe y practica. Sin embargo, el NT no fue escrito ni por la iglesia del siglo XXI, ni exclusivamente para ella. Es decir, no esta sujeta a sus interpretaciones ni perspectivas religiosas o culturales. Mas bien, requiere la sumisión a sus perspectivas de cuales quieren aprender de el.

Al comienzo del aprendez biblica es importante hacer las preguntas correctas. Todos tenemos perspectivas preconcebidas, las cuales traemos a nuestro estudio del NT. Estas perspectivas pueden ser culturales, personales, o estar referidas a nuestras tradiciones religiosas. No es necesario que sean desechadas en si, sino el lector debe estar conciente de su influencia en la lectura del NT y sujetar estas perspectivas a la perspectiva del ambiente cultural, religioso y a los personajes del primer siglo cuando fue escrito.

Sin duda el NT es una colección de libros escritos en un tiempo particular y por personas particulares, con la intención de compartir un mensaje con el público contemporáneo del primer siglo. Y no fue escrito en forma como un teologia sistemática (pero contiene sistemas telologicas), ni devocional (aunque contiene secciones devocionales), ni con fines de simplemente compartir datos históricos (auque contiene datos históricamente probados). El NT debe ser leído en su contexto histórico y permitir que las historias compartidas en él puedan ser escuchadas como historia y no solamente un conjunto de “ideas religiosas”, con fines de respaldar el credo o creencia de una organización religiosa.

El enfatizar la perspectiva bíblica da la autoridad al texto mismo, y no a la experiencia personal.
Sin duda la experiencia personal, crea su propia poder, si sea basada en la verdad o en una realidad extraviada. La meta de esta forma de leer es, primero, comprobar los relatos nuevo testamentarios como históricamente verdaderos, y segundo, lograr integrar la teología de todo el NT, y por último, proveer un esquema que nos sirve para encontrar el significado de los textos.

Muchos cristianos no se dan cuenta de la importancia de leer la historia porque averiguar realmente lo que sucedió en el primer siglo le puede turbar su Fe al punto de perderla. Estamos muy cómodos con un amén, y tres glorias para saciar la conciencia floja que no quiere escudriñar la Palabra de Dios. ¡Excavando con sudor y sangre el monte Sión y la Roca de nuestra salvación!

El peligro de no conocer al Jesús revelado entre el contexto del primer siglo, es la tentación de recrearlo según nuestra imagen, o la imagen de nuestra tradición religiosa, o la necesidad de la cultura. Preguntas como ¿que significaba para Jesús proclamar que El era el Cristo?, ¿que significaba para Jesús y el publico judío la proclamación que el era Hijo de Dios? y ¿como entendieron el publico el mensaje de Jesús de “arrepentirse y creer el evangelio del Reino de Dios?”, son sumamente importantes si nuestra propósito es creer en Aquel que Dios envió. Por ejemplo, es importante para nosotros los del siglo XXI, entender que la proclamación de Jesús de “arrepentirse” no fue –en el contexto bíblico- un llamado simplemente personal, sino nacional (en este caso a Israel, el pueblo de Dios).

Por ejemplo, en el cristianismo contemporáneo “el arrepentirse” es dejar de actuar mal, o tener el propósito de no hacer el mal. Más el sentido amplio y bíblico en la boca de Jesús es “cambiar tu rumbo Pueblo de Dios!”. En este sentido el arrepentimiento no es simplemente un cambio de actos sino un cambio de destino que por naturaleza produce cambios en los hechos en la vida de uno.

lunes, 21 de enero de 2008

Unidad en el Espíritu

Porque somos miembros de un sólo cuerpo, necesitamos guardar la unidad espiritual como dice en Ef. 4:1-7, en especial vers. 3, "solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz", si asumimos la realidad de que somos una partecita del cuerpo de Cristo, podemos también entender que la importancia de nuestra relación con Dios es que contribuimos a que el cuerpo de Cristo este sano, más allá de nuestra individualidad y buena relación personal, eso queda a un lado cuando entendemos la responsabilidad que tenemos si tomamos esta gran verdad SOMOS MIEMBROS DE UN SOLO CUERPO.
Porque si queremos que el Cuerpo sea sano y fuerte debemos estar dispuestos a mantener la unidad Espiritual con nuestros hermanos, restaurando no juzgando, edificando no destruyendo; y por supuesto restaurando en nuestras propias vidas para no ser el miembro que enferme el cuerpo.